| Reserve sus Hoteles en barcelona en Destinia.com | Hosting con las máximas garantías | Visite Méjico y en especial la Viajes Riviera Maya para disfrutar de sol y playa durante todo el año | | |
|
Queremos abrirle las puertas de nuestra casa. A 7 Km. de Mercedes, Estancia "El Copihue", le ofrece una hospitalidad nacida de las mejores tradiciones de nuestra tierra, sumando a su entorno privilegiado la más cálida atención. Porque "El Copihue" reúne la sabiduría de la Naturaleza y la comodidad y el servicio adecuado para que usted pueda gozar de unas vacaciones distintas e inolvidables. Le ofrecemos el aire puro para realizar el deporte que prefiera. Tenemos piscina propia y también le brindamos la posibilidad de intentar deportes ecuestres. Entre nuestros servicios destacamos, asimismo, facilidades para practicar su deporte favorito su elección es el paddle, el tenis o el golf. Contamos entre nuestras actividades la realización de safaris ecológicos, para conocer y disfrutar de las más variadas especies de flora y fauna autóctona, con la compañía de nuestros baqueanos, hombres compenetrados con su tierra, Si lo desea, podrá participar de sus actividades cotidianas: arreo de ganado, doma, etc. La pureza de nuestras aguas son ideales para la pesca de la boga o el dorado, pero también su dulce murmullo es un estímulo par los amantes de la paz, que buscan en "El Copihue" el desahogo de la tensión urbana. Para ellos, recomendamos los paseos por el Río Negro, y la recorrida por la Rambla de Mercedes. Sin olvidarnos jamás de la naturaleza, proponemos una recorrida histórica y artística a nuestros monumentos, de los cuales destacamos la catedral de Mercedes, monumento histórico, Villa Santo Domingo de Soriano, primera fundación hispánica en nuestro territorio, el Castillo del Varón de Mauá, la Biblioteca Eusebio Giménez y el complejo Turístico de el Palmar. El Establecimiento
Cuenta con una superficie de 140 Hectáreas, dedicando la mayor parte de su extensión a la explotación agrícola ganadera, cuenta con aguadas naturales, ondulada geografía y verdes praderas, también cuenta con extensa área forestada. La edificación central de "El Copihue" se llevó a cabo a fines del siglo diecinueve, entre 1888 y 1895. Su estilo, colonial americano en forma de "u", bordeada por un corredor techado en su frontis que circunda un jardín en cuyo centro se encuentra un aljibe, tiene reminiscencias arquitectónicas de las construcciones del sur de España, caracterizadas eso si por un patio cerrado, pues las paredes, en este caso, conformaban un perfecto cuadrado, o rectángulo, en cuyo interior se desarrollaba la vida familiar. Es importante acotar un detalle que ayuda a situarnos en la época de construcción del viejo casco de la estancia. Esta observación fue hecha por el historiador mercedario Manuel Santos Piriz, quien cumpliendo actividades pedagógicas en un curso para guías de turismo visitó la vieja casona, percatándose allí, como el techo, conformado en su parte interna por tejuelas, (ladrillos artesanales, angostos y livianos) estaba apoyado sobre gruesas vigas de pinotea, atravesadas en su totalidad por angostas tablas de la misma madera, que completaban así la base que servía de sostén a la estructura. Allí el mencionado historiador explicó a sus alumnos, que cuando las tablas perpendiculares a las vigas se iban alternando, encontrándose una doble entre dos simples sucesivamente, era indudable que su construcción se había llevado a cabo a partir de 1895. El predio y la centenaria casa se encuentran en las cercanías de "Colonia Díaz", centro poblado o villorrio colonizado en sus orígenes por criollo y españoles llegados en el siglo en cuestión, que en algunos casos huían de la guerra carlista en busca de nuevos horizontes. "Colonia Díaz" tenía una particularidad, era estación de ferrocarril, justamente la anterior a la ciudad de Mercedes, capital del departamento. Sus pobladores eran en su gran mayoría granjeros pequeños quienes cultivaban huertas familiares, cuyos excedentes se comercializaban en Mercedes, en tanto otros se desempeñaban como peones rurales en estancias de las inmediaciones, cuyas edificaciones en algunos casos, como el de "El Copihue", aún se mantienen en pie. ¿Por qué el nombre de "El Copihue"? De seguro el lector se preguntará el porqué del nombre del establecimiento, ya que el mismo identifica la flor nacional de Chile, enredadera que crece sobre todo en el sur de este país con extensa costa en el océano Pacífico, y la estancia en cuestión esta en Uruguay, territorio bordeado por el río Uruguay, de La Plata y el Océano Atlántico. Pues bien, esta historia comienza a fines del siglo XIX, cuando llega a Montevideo un emigrante español, gallego del Ferrol, oriundo del pueblo de Betanzos, llamado Manuel López Betón. Dicho Joven trabajó un corto tiempo en la capital de país, y luego se dirigió a probar suerte en la ciudad de Mercedes, donde después de algún trabajo ocasional a su llegada, se emplea en conocidos almacenes del medio. Enviado por el dueño del comercio, se establece temporalmente en "Colonia Diaz", donde queda a cargo de un anexo del negocio central de Mercedes. Al poco tiempo y ayudado por su patrón decide independizarse, entonces se instala con una almacén y pulpería en el interior del departamento. Hábil en los negocios como era, se hace de un capital, con el cuál empieza a comprar tierras en las inmediaciones, hasta que con el tiempo se transforma en uno de los terratenientes importantes de la zona. Luego de contar con cierta fortuna, conoce a Ignacia Esponda Chavagno, hija de vascos franceses de los bajos Pirineos, oriundos de Mesón de Garrefagne, con quien contrae matrimonio. De esa unión macen seis hijos, tres mujeres y tres varones, que crecen en Mercedes, donde el gallego del Ferrol, años atrás, había llegado como un pobre emigrante en busca de buena fortuna. Es a partir de allí que comienza a gestar el nombre de "El Copihue", que es adquirido y transmitido por una sucesión de propietarios, adoptándolo definitivamente el varón más joven de los López Esponda, en el segundo de sus cuatro matrimonios, como lo veremos. Emilio, el menor de los López Esponda, contrae sus primeras nupcias en la ciudad de Salto, divorciándose luego de pocos meses de celebrado dicho casamiento. De allí en más se suceden los viajes a Europa, sobre todo a París y Madrid, ciudades que le fascinaban. Y fue en uno de los regresos de sus viajes desde el viejo continente, en un barco, que conoce a una chilena, Mónica Gélcich Terpelle. Contrae matrimonio en la ciudad de Montevideo, Se establecen luego en Santiago de Chile, tienen dos hijos, y en uno de sus viajes que realizan los cuatro a Uruguay, en momentos en que circulaban por la ruta internacional que une la capital del país con la del departamento, al pasar frente a una capilla que se encuentra a la izquierda, Emilio observa el camino que lleva a la "Colonia Díaz", entonces recuerda el pasaje de su padre por aquellas inmediaciones con nostalgia. A la mañana siguiente, con ese recuerdo fresco en su memoria, decide comprar en ese mismo lugar 224 hectáreas que se encontraban para la venta, frente a la ruta, la cuál contaba con una construcción colonial. Luego de la adquisición y de haber inspeccionado el establecimiento y de regreso a la ciudad de Mercedes, fue en este trayecto que Emilio le propone a su esposa ponerle a la propiedad "El Copuhue", en homenaje a su país, Chile. En el año 1960 decide realizar cambios en el interior de la construcción. Reconstruye los ambientes interiores de la casa en su estilo original, colgando en sus paredes objetos típicos de la época colonial, muchos de ellos encontrados en las inmediaciones, cosa que sin lugar a dudas redimensiona el carácter de la magnífica edificación. Los hijos de Emilio se hacen cargo de la administración de las tierras en cuestión, y a partir del año 1992, Gonzalo, el menor, comienza a trabajar el predio como estancia de turismo, siendo así esta una de las primeras en readaptarse a un rubro quizás tiempo atrás inesperado. Tres años después, Lucila, hija menor de Cesar Caviglia y Nilda López Esponda, se integra a la sociedad. Es a partir de allí que "El Copihue", adquiere, o mejor dicho, recobra en pleno su magia y el magnetismo que lo caracterizó siempre. Con la añeja construcción completamente reciclada, apta para ofrecer todas las comodidades al turista que la visita. La vieja casa brinda algo más, por no decir mucho, que un buen pasar y una recreación visual a través de sus paseos a pie y las magníficas cabalgatas. Es que en todo su entorno se puede sentir algo así como una equilibrada nostalgia, producto seguramente de ese devenir prolífero en sentimientos profundos, que marcaron allí una huella inexorable. Y quizás la mejor forma de explicar esta reconfortante sensación, sea citar la frase que dejo a su paso por "El Copihue" en el cuaderno de salutaciones el embajador de la República Popular de China, quien haciendo mención a un viejo proverbio de su milenaria cultura escribió: "No hay mejor manera para disfrutar de la vida que dejar la mente en blanco". "Este es un lugar propicio para tal efecto" Tang Mixing, 22 de Enero de 1999. El Casco de la Estancia está compuesto de 5 habitaciones con baño en suite, contando con una capacidad de hasta 15 camas.
Su espacioso living invita, luego de una jornada de variadas actividades, rememorar los momentos vividos junto con los amigos.
| |